Os propongo una excursión otoñal ideal, a mi entender, para compaginar nuestro deporte con la vida familiar. La última vez que la hice tan solo me llevo tres horas y media. Por muy mal que nos salgan las cosas, saliendo a las 9:00 de la mañana estaremos de vuelta en Moreda a las 14:00.
La idea de la excursión es bien sencilla: subimos por pista y bajamos por caminos. Eso si, son 15 kilómetros de subida sin apenas descansos y con algunos repechos bastante fuertes que dan paso a una bajada de 10 kilómetros por caminos y campo a través...
La subida coincide en su mayor parte (desde El Cruce hasta el Cantu el Piníu) con la Ruta de la Carisa, pero al revés.
La bajada es bien sencilla... Al fondo se ve Moreda y nos descolgamos monte abajo... No obstante, estuve investigando los caminos menos cerrados, mas complicados y mas divertidos para que todo resultase lo mejor posible.
Para los amantes de los números, puedo deciros que llegaremos a los 1.280 metros de altitud en el punto mas alto, partiendo de tan solo 300 en Moreda. La subida es progresiva pero larga, muy larga. La bajada igualmente larga, pero muy entretenida.
Pero comencemos describiendo la excursión paso por paso. La salida será del Polideportivo de Moreda, donde tenemos sitio de sobra para aparcar los coches. Tomaremos dirección Caborana por una pequeña carretera, atravesamos la C-6310 siguiendo hacia Caborana por un cruce bastante complicado y unos metros mas allá abandonamos la carretera por su izquierda para bajar un camino estrecho que nos lleva a cruzar la vía del tren, ojo al cruzar con los platos…. Después cruzamos el río por un puente del antiguo ferrocarril minero del Pozo San Antonio. Aquí tendremos que tener cuidado con las manos… ya lo vereis. Seguidamente cogemos dirección norte por un paseo poco transitado que a unos 500 metros da paso a un divertido camino estrecho por un bosque de castaños. Comenzamos a subir lenta pero constantemente por este camino hasta llegar al pueblo de Boo. No nos queda mas remedio que tomar unos cientos de metros de asfalto para cruzarlo y encontrarnos a la salida del mismo con un fuerte repecho hormigonado. Superado este, tenemos un descanso de unos 500 metros por pista en falso llano, casi bajada, hasta encontrar la pista que sube desde Estrada. Tomaremos esta pista mucho mas ancha y volveremos a subir… ahora si, sin ningún descanso hasta el punto mas alto de la ruta. El desnivel es llevadero salvo algún repecho que suele estar hormigonado.
Después de un par de kilómetros llegaremos al Cruce, punto en el que tomamos la conocida pista de Pendilla, mas conocida como Ruta de la Carisa. La seguimos en ascenso, siempre en ascenso tomando dirección sur. Los primeros kilómetros son los que presentan un desnivel algo mas pronunciado que pasa a suavizarse bastante a la altura de un mirador que da al valle de Aller. Después llegaremos a Espines con buenas vistas del valle de Aller, del de Lena, de la Sierra del Aramo, de la sierra del Naranco, del valle de Mieres, de Oviedo… y si el tiempo lo permite, podremos divisar la Campa de Torres y Peña Ubiña.
La pista vuelve a empinarse un poco en Espines, pero nada relevante. Poco mas allá, dejaremos a nuestra izquierda un antiguo asentamiento Celta al que se accede por un camino. No es visible desde la pista pero si queda muy cerca. En estos momentos nos encontramos en un precioso bosque de fayes donde el otoño deja preciosos paisajes para hacer fotos.
Tan solo unos metros mas adelante encontramos la fuente de Carabanés, a pie de pista en un falso llano. A partir de aquí comienza la última parte de la subida que en menos de dos kilómetros nos deja en el punto mas alto de la ruta, a 1.280 metros, en el Cantu el Piníu o Cantu la Róbliga.
Ya solo queda bajar. Al fondo se ve Moreda, es la foto de la portada. Mi idea era bajar de frente… pero después de consultar a amigos que conocen mucho mejor la zona que yo, vimos que alguno de los caminos que pretendía utilizar están cerrados por la maleza. Así que daremos algún pequeño rodeo para intentar bajar siempre por caminos y senderos evitando en la medida de lo posible las pistas de tierra.
La bajada comienza entre peornos abundantes y vegetación por doquier donde casi hay que adivinar el camino a seguir. A nuestra izquierda queda un tupido fayedu y a nuestra derecha un profundo valle al fondo de un barranco. Las vistas del Concejo son impresionantes.
En un pequeño mallau torceremos hacia nuestra izquierda para bajar en fuerte desnivel entre felechos hasta encontrar el antiguo camino, bastante malo con mucha piedra suelta. Continuamos bajando y llegaremos a un precioso bosquecillo de falles que atravesaremos hasta desembocar en un nuevo camino que nos llevará al mallau de la Llomba.
Continúa la bajada hasta una zona en la que no tendremos mas remedio que hacer unos 500 metros de pista para volver a abandonarla y bajar por una carva llena de felechu hasta una zona mas baja de la misma pista.
De nuevo en la pista remontamos unos metros en llano para bajar por un camino muy empinado, estrecho y lleno de raíces hasta la trinchera del 11º Marianes, antigua zona de explotación minera ya abandonada desde hace muchos años. Desde aquí andaremos un kilómetro en llano para bajar por una pista muy empinada hasta un nuevo camino, quizás el mas complicado de todos: estrecho, cuesto, con escalones, piedras… Llegaremos así a una nueva trinchera, en este caso la del 5º Marianes. De nuevo la recorremos a lo largo de otro kilómetro aproximadamente hasta llegar a la zona de La Reguera. Un nuevo desafío para los que no se quieran posar de la bici: piedra, piedra, piedra… Tras la suave bajada por piedra llegaremos por fin a un pueblo, El Castru, donde dejaremos La Reguera, tomaremos un camino y nos dirigiremos a Villanueva. Aquí ya encontramos el asfalto, de hecho, estamos a solo un kilómetro de Moreda.
Por carretera nos acercaremos de nuevo al Polideportivo donde, si llegamos antes de las 14:00 horas, podremos ducharnos tranquilamente. Lo que no podremos es lavar la bici, puesto que no tenemos ningún sitio cerca para ello. Eso si, de vuelta a casa hay varias gasolineras. Procurare tener este punto en cuenta para próximas excursiones.
Durante toda la subida contaremos con un pequeño Suzuki de apoyo que le irá marcando el camino a los mas “rápidos”. Asimismo, este Suzuki servirá de guía a todo aquel que no quiera complicarse la vida en la bajada y opte por hacer una alternativa “todo pista”, que también es perfectamente factible. Además, hay varias escapatorias a lo largo de la bajada por si alguien prefiere acabar primero, hay alguna avería, el tiempo no acompaña o simplemente nos cansamos de tanta dureza.
Y esto es todo amigos, espero que el tiempo nos acompañe, os guste la excursión y me digáis donde podemos mejorar para la próxima ocasión.
Un saludo
Nos vemos en el monte
Santi
PeñaSalòn
Hace 8 años
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